Última entrada por esta noche (que estoy de examenes y ya es tarde!), última pero no por ello menos importante, ya que se la quiero dedicar a mi madre. El tema habla de lo seguramente el mayor sufrimiento del mundo, que una madre vea a su hijo morir...y más aun que un hijo te pida que le quites la vida...ser juzgada por dar a tu hijo la felizidad que él desea.
Mama! A pesar de que ahora mismo estemos separados a causa de mis estudios...nunca dejaré de quererte! Un besazo...sigo contando los segundos que faltan por verte.
Mírales...sólo un ciego no puede ver las palabras de amor a través de su mirada...el dolor atenaza el jóven corazón.
Ella le da su amor, pero eso no le basta...y le pidió que acabara pronto con todo el dolor que su alma aguantaba.
Él decidió que la madre que una vez vida le dió, ahora se la quitara.
El dolor también era su dolor, sin poder ayudar a un hijo que se ahogaba...decidió, sin pensar en ley o en Dios, sólo una razón: su hijo la necesitaba.
Le acompañó hasta el cielo, de la mano le llevó...el dolor amainaba...él la miró y apretándole la mano, sonrió...su vida se apagaba...
Se la juzgó: ni el jurado ni la gente comprendió lo que ella intentaba...no hay compasión. La llamaban asesina y, en prision, una madre lloraba...
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